MundoPolítica

La victoria de Viktor Orbán es la victoria del nacionalismo en Europa

Por: @sebastianlozada 
El discurso xenófobo permitió la victoria de Orbán en Hungría.


Viktor Orbán, el primer ministro ultraconservador de Hungría, ha conseguido asegurar un tercer mandato en las elecciones parlamentarias de ese país después de una fuerte campaña contra la amenaza de la inmigración. Con 47% de los votos, su partido Unión Cívica Húngara-Fidesz consiguió 134 asientos de los 199 posibles,  y así logró la “supermayoría”, una figura que le permite hacer cambios constitucionales.

“Ganamos” dijo Orbán, “nos hemos dado una oportunidad para defender Hungría”. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ha dicho que las votaciones se caracterizaron por una imposibilidad para que otros representantes hayan podido competir en igualdad de condiciones. También dejaron en claro que aunque los votantes tenían un rango amplio de opciones, “la retórica intimidante y xenofóbica y el sesgo de los medios de comunicación ha impedido que los votantes hayan tomado una decisión totalmente informada”.

En segundo lugar, con 25 escaños, se situó el partido de extrema derecha Jobbik que intentó identificarse como una fuerza de centro que pretende luchar contra la corrupción. La derrota de la oposición fue amplia: el Partido Socialista Húngaro solo pudo conseguir 20 escaños, a pesar de haber gobernado antes de que Orbán llegara al poder. La división en los partidos políticos que se oponen al gobierno del primer ministro permitió que este consiguiera la supermayoría parlamentaria.

Las redes sociales muestran a un Viktor Orbán detenido por la fuerza pública del gobierno socialista de 1980, cuando era un joven liberal que reclamaba la retirada  de las tropas soviéticas de su país. A lo largo de los años se ha transformado en un nacionalista de derecha, y es una figura prominente en un país que parece haber excluido todo viso de liberalismo.

 

Masivo rechazo en las calles de Budapest

Una semana después de los resultados electorales, 100 mil personas salieron a las calles de Budapest para protestar contra la victoria de Orbán. La gente pide reconteo de votos y un cubrimiento de los medios de comunicación que no sea partidista, “Queremos vivir en un Estado de derecho en donde existan los pesos y contrapesos y el primer ministro no tome decisiones por sí mismo”, le dijo un manifestante a AFP.

Los críticos políticos del primer ministro señalan que desde que llegó al poder en el año 2010, se ha frenado la libertad de prensa y se ha manipulado el sistema electoral. Orbán ha sido acusado de presidir un retroceso de las normas democráticas. Las figuras políticas del gobierno del primer ministro controlan la agenda de los medios de comunicación y la oposición ha sido blanco de una campaña de desprestigio que los hace ver como agentes de injerencia extranjera, según reportó The Guardian.

Su gobierno construyó una cerca en la frontera al sur del país para mantener lejos a los migrantes.  Orbán también ha dicho que está luchando contra una conspiración que busca destruir Hungría liderada por George Soros, un multimillonario que ha invertido en la educación y las causas sociales de Hungría, incluso Orbán recibió una beca del fondo de Soros para estudiar en Oxford. Soros criticó en su momento las políticas antimigrantes de Orbán.

 

El futuro político de Orbán

A pesar de los informes que presentan irregularidades en las elecciones de Viktor Orbán; distintos votantes expresaron una opinión que endosa la política del nacionalista: “Podemos salir a las calles, no como en París, Berlín, Suecia u otras naciones vecinas. ¡Larga vida a Orbán!”. El discurso xenofóbico y euroescéptico logró el mismo resultado que en Italia, en las votaciones parlamentarias de marzo.

“Estoy decepcionado de los resultados. Creo que son malas noticias para Hungría y la Unión Europea. Orbán amenaza valores democráticos básicos como la pluralidad en los medios de comunicación, libertad de la sociedad civil y libertad en las universidades” dijo Simon Rippon, profesor asociado de Filosofía y Políticas Públicas de la Universidad Central Europea en Budapest.

Para Noah Buyon, que estudia una maestría en Estudios de Nacionalismo de la Universidad Central Europea en Budapest, Orbán enfrenta dos grandes retos: “Veremos si puede sostener el crecimiento económico que le permitió catapultarse en lo político y ganar popularidad. El primer reto es alejarse de las acusaciones de corrupción. Segundo: tiene que tratar con cuidado la Unión Europea y Rusia, porque no puede darse el lujo de alejar a alguna de las partes”.

 

 

Fuentes:

Directas

Simon Rippon –  Profesor asociado de Filosofía y Políticas Públicas de la Universidad Central Europea en Budapest

Noha Buyon – Estudiante de maestría de Estudios de Nacionalismo de la Universidad Central Europea

 

Indirectas

 

https://twitter.com/AFP/status/985473171011842048

 

https://www.theguardian.com/world/2018/apr/08/hungarys-viktor-orban-secures-another-term-with-resounding-win

 

http://www.ecfr.eu/article/commentary_orban_3.0_what_to_expect_next

 

https://theintercept.com/2018/04/15/hungarians-take-streets-protest-election-seen-hammer-blow-democracy/

 

https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/apr/10/orban-election-hungary-europe-future-past

 

https://twitter.com/MossadJack/status/983491138391814144

 

 

Juan Sebastián Lozada

Juan Sebastián Lozada

Previous post

CONTRA-URBANISMO

Next post

This is the most recent story.

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *