Uncategorized

Metro elevado un deja vu de Transmilenio.

Esta semana el ministro Mauricio Cárdenas le pidió al alcalde Enrique Peñalosa que entregue la estructuración técnica, legal y financiera lo más pronto posible para lograr firmar el convenio interadministrativo que haga viables los recursos para licitar el Metro de Bogotá:

Con esa solicitud el ministro nos recordó la exigencia básica para poder hacer cualquier obra pública, tener los estudios completos, estudios que por supuesto el alcalde dice que va a presentar, pero que en realidad no tiene, la estructuración legal fue contratada hace 1 mes y entregará sus resultados en 1 año, la estructuración técnica entregará sus resultados completos en marzo de 2018 y hasta hoy no se ha contratado la estructuración financiera (obvio sin estructuración técnica aún no saben cuanto vale el metro elevado), así claramente Peñalosa incumplirá el cronograma pactado en enero con la nación y le incumple a Bogotá nuevamente, pero también es posible que nos sorprendan firmando el convenio con estudios a medias (o presentando los estudios del metro subterráneo como hicieron el año pasado), corriendo todos los riesgos con sobrecostos y corrupción que esto significa.

Frente a esto tenemos el ejemplo reciente de Reficar que por iniciar construcción sin estudios completos terminó con sobrecostos aproximados de 4.000 millones de dólares.

Pero hay un ejemplo más claro, la obra de transmilenio por la Av. Caracas iniciada por el mismo Enrique Peñalosa, esta obra se inició sin estudios de factibilidad y por el camino se fueron decidiendo los materiales de construcción, esta laxitud y falta de control permitió que se usará el relleno fluido con las graves consecuencias que todos conocemos para la ciudad.

En su momento Enrique Peñalosa evadió la responsabilidad señalando que era un problema técnico y quienes tuvieron que responder fueron el director del IDU y los técnicos que estuvieron involucrados, hoy eso no se puede repetir, es necesario que todos enfaticemos sobre la responsabilidad directa del alcalde en el cuidado de los recursos públicos, más cuando deben entregar los estudios antes de terminar agosto para que sea viable firmar el convenio en noviembre.

Todos debemos tener claro que el alcalde es el primer responsable sobre los daños urbanos, económicos y ambientales que el metro elevado causara a la ciudad. Sí el alcalde, el gerente del metro y sus funcionarios, así como los miembros del Gobierno Nacional deciden firmar el convenio interadministrativo sin los estudios finalizados y sin una amplia discusión que nos permita decidir si el proyecto es o no conveniente para la ciudad, serán ellos quienes tengan que responder política y legalmente por los daños que se presenten, no pueden condenar a Bogotá a un daño irreversible peor que la lamentable historia para nuestra ciudad que ha sido la obra de transmilenio por la Caracas.

 

 

 

César Cantor

César Cantor

Previous post

¿Alguien va a romper el cerco mediático?

Next post

Comparte la posverdad

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *